Rafa Mezquita/Castellón Información
Vila-real celebró ayer la tradicional Fira de Santa Caterina con un éxito total de participación.

La ciudad amaneció muy viva y con una gran actividad debido a la buena temperatura y también a que los vecinos esperaban con ansía, este tradicional día, durante todo el año.
Con un programa para dinamizar el comercio local y artesanal, así como las tradiciones, las más de 260 paradas se instalaron desde la Plaza Mayor hasta el barrio del Hospital, así pues, también abrieron todos los comercios de la zona centro. Los restaurantes y bares de la localidad también se aprovecharon de este movimiento porque las terrazas y la ocupación en reservas estaba al completo.

Los vila-realenses pudieron adquirir desde productos alimenticios, dulces navideños y turrones, hasta juguetes o complementos artesanales.
Cabe destacar que los más pequeños disfrutaron por primera vez en la historia de esta celebración, de una animación que el consistorio había preparado para ellos. Una representación teatral para rememorar la fundación de esta feria de la mano de Jaume I en el siglo XIII.
En este sentido, gran parte de la corporación municipal se unieron a las más de 40.000 personas que acudieron a este tradicional mercado anual que sirve como previa de la Navidad, porque tal y como dicen los vila-realenses…’De Santa Caterina a Nadal, un mes cabal’